M I S TT C A, el conoſcimiento de la hermoſura y moni- miento que vieron en las criaturas, conclu yeron a uer vn ſolo Dios y algunas excelen cias del . Otro conoſcimiento ay mas alto y que a ſolos fieles ſe comunica, y eſte es el que con la lumbre natural juntó cõ la lum- bre de la fe por las criaturas le alcanca, por que la lumbre de la fee, como vẽga de arri- ba del padre de las lumbres, no ſolamente nos abre muchos ſecretos de Dios que por la lumbre natural no alcancauamos, mas aun de las ineſ:nas criaturas nos alumbra y deſcubre ſecretos que no pẽſauanios eſtar en ellas, de los quales muy mas altamente. nos leuantamos a conoſcer y amar efle mil mo Dios, y aſsi ſegun mas ó menos viene la lumbre de arriba embiada , aſsí mas o me- nos ſecretos hallamos en las criaturas que contẽplar, por los quales feamos mas ó ine nos fobliniados en el conoſcimiẽto d Dios. La qual contemplacion para que ſea pro- uechola de neſ;eisidad ſe ha de acabar en inflamar el aflecto, porque de otra manera poco o nada aprouecharia. Onde el modo (l.- |
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